Pitos y Flautas-15 de mayo

CAP. III. Pitos y Flautas

recordando el texto inicial de Daniel Franco:

Si, como se apuntaba ut supra, la panera conserva condensado el paisaje como la memoria, solo que hoy, hasta tal punto desposeída, recrudecería su función tácita como subconsciente de cada familia, ¿cómo acceder a ella y qué relieve encaja con la llave cambiante para tales relatos y secretos y reticencias? ¿Basta con acotar la escucha, con reducir la emisión, con soslayar los contenidos, suspender los aspectos semánticos e ir hacia lo audible, encaminarse hacia lo fónico, virando hacia el modo en que el cuerpo produce los sonidos, su intención, el lugar desde el que quieren brotarnos? Accidentes sonoros que insisten desde esos lugares en que están impresos con obsesión; o que se encuentran en cada caso fundidos en un saber práctico, encarnado de afectos y emociones; o que en las configuraciones y acciones de su emisión se despliegan, a la vez que se repliegan por lo habitual de tales requerimientos. Capacidades que, sin necesidad de un contenido inteligible aún, ya desbordan en sí mismas de otro sentido como una marca ancestral, una transmisión de enseñanzas sutiles, de mensajes que nos remiten también, si se quiere, más allá de lo familiar, incluso de lo humano, a un secreto del animal, del viviente, del ser.

sentir el espacio, escucha atenta

El secreto. La intimidad, la penumbra, el lugar.
visionado del cortometraje Piquinu de Sonia Fernández en relación a las audiciones: palabras, expresiones, musicalidad y formas de hablar de cada lugar.

cap.III con Daniel Franco:

Discursos y Secretos


De la fonación y el estado larvario del fonema y la sílaba se ampliará el ámbito hasta la formación de las palabras, en qué modo surgen, las hacemos surgir o nos vienen dadas, nos encontramos con ellas o las perdemos, las desviamos o las retenemos. Generación de sentido.
Insertaremos los relatos

Propuestas:

  1. Sílaba
  • espacio-sílaba. Sílaba-espacio
    (individual. Recorrido. Cada participante realiza un recorrido deteniéndose dirigiéndose dejándose guiar o desviar por elementos del entorno o deseos internos de manera que o bien el espacio provoca la fonación o la sílaba o viceversa la sílaba me conduce por el espacio o hacia el elemento. Las sílabas pueden dar lugar a palabras o acciones. Puede incluir anotaciones y transcripciones)
  • tocar. Emitir sílaba. Encontrar palabra
    (Parejas. Los participantes por turnos o a voluntad realizan contacto con una parte del cuerpo de su pareja. El lugar y las calidades provocan como respuesta fonación que conlleva una sílaba de la que surge una palabra)
  • recorrido silábico
  • puesta en común

2. Palabra

  • Palabras región (visionado de Piquinu)
    (grupo. Los participantes ponen en común palabras y expresiones locales o familiares haciendo énfasis en sus sonoridades particulares y en su modo de formación)
  • construcción regionalismos.
    (Grupo. A partir de las palabras recogidas de la puesta en común anterior se construyen progresivamente variaciones y nuevas posibilidades. Por turnos cada participante improvisa una composición)
  • hablar en lenguas.

3. relato: el secreto

  • lectura y puesta en común sobre la idea de secreto. (en la penumbra y cobijo de la panera)

recursos:

.

Paisajes sonoros y memoria oral de Trubia y Veranes

Espigando sonoridades. En esta sección incluimos archivos sonoros espigados por varias personas que forman parte de esta troupe agropolitana, tanto paisajes sonoros de las aldeas de Trubia y Veranes, como registros tomados durante los talleres, paseos y encuentros del proyecto y mix varios.

También se incluyen algunas grabaciones que he realizado con anterioridad con motivo de otros proyectos («De las cosas a las gentes«, «Habitantes Paisajistas PAN«) pero que creo es pertinente recogerlos aquí porque forman parte de la memoria oral de estas aldeas (por ello agradezco personal y especialmente a mi madre Maria Jesús, familia, vecinas y vecinos por la generosidad de haberse prestado a ello en estos años).

Este archivo se va actualizando periódicamente. En fermentación hasta octubre 2021.

*imagen de cabecera: Partitura para hórreo, Virginia López, 2021. Serie «Archivo Frotado.» frottage sobre trabe: hórreo de casa Fombona, aldea de Trubia.

«Con qué odio miraba Rosa la vía manchada de carbones apagados; con qué ira los alambres del telégrafo. Oh!, bien hacía la Cordera en no acercarse. Aquello era el mundo, lo desconocido, que se lo llevaba todo. Y sin pensarlo, Rosa apoyó la cabeza sobre el palo clavado como un pendón en la punta del Somonte. El viento cantaba en las entrañas del pino seco su canción metálica. Ahora ya lo comprendía Rosa. Era canción de lágrimas, de abandono, de soledad, de muerte. En las vibraciones rápidas, como quejidos, creía oír, muy lejana, la voz que sollozaba por la vía adelante: – Adiós Rosa! Adiós, Cordera

Adiós Cordera! Leopoldo Alas «Clarín»

*No puedo evitar hacer mención aquí a un proyecto que creo es de gran importancia para la memoria sonora de Asturias: mapasonoru, un proyecto colaborativo ideado, desarrollado y dirigido por Juanjo Palacios. https://mapasonoru.com/mapa.php

Paisajes sonoros y mix talleres:

Paneramix (inauguración 27 marzo 2021) Grabación y edición: Fernando Oyágüez

Teja árabe sí! (paseo recolectores-hórreos y paneras 8 mayo 2021). Grabación y edición: Fernando Oyágüez

Subconsciente (paseo Recolectores-hórreos y paneras 8 mayo 2021). Grabación y edición: Fernando Oyágüez

Concierto Pitos y Flautas (26 junio 2021). Concierto – Pautas – TuttiPitos. Grabación y edición: Fernando Oyágüez

Talleres de papel (3-4 julio 2021): Grabación y edición Virginia López

Conferencia de Cristina Cantero «Género y patrimonio. Hacia una resignificación del hórreo asturiano» (7 agosto 2021): Grabación y edición Virginia López

Memoria oral:

Recolectores. Hórreos y paneras_ 8 mayo, con Virginia López

Segundo paseo por hórreos y paneras de las aldeas de Trubia y Veranes.

PATRIMONIO EN EL MEDIO #RURAL apuntes de campo e inicio de viaje:

✏ evitar que ciertos iconos de nuestro patrimonio, por socializados y comunes en nuestros paisajes cotidianos sufran una simplificación o superficialidad en nuestra mirada
^ arquitectura, lenguaje ( qué maravilla los nombres de los elementos constructivos de hórreos y paneras: colondra, trebe, liño, muela, gabito, engüelgo…! ¿por qué recordamos la metopa y el triglifo y no la colondra y en engüelgo?), universo simbólico, metáforas, tallas, estilos, cronologías, contextos culturales , procesos históricos y sociales, relación con la naturaleza y los ciclos de la vida y del agro, códigos, relatos…
~siempre emprender un viaje y descubrir.

Identidades complejas
humus cultural, conexiones, comunidades culturales e isomorfismos…cruces, injertos
siempre arraigadas a la tierra, vinculadas a una comunidad, a un paisaje.

  • cita (Sobre Javier Reverte y su literatura, publicado por el Instituto Cervantes) En el origen fue el viaje:
    «Esa es la mejor sensación de libertad, por no decir la única: viajar por viajar, y no para llegar a un sitio» . Ello no implica que se viaje sin ningún objetivo: de cualquier modo, se busca algo, por impreciso que sea y sin garantías de hallarlo. (…), el punto de partida es una ilusión, un afán, una necesidad de cumplir un sueño: un acto de coherencia entre pensamiento y acción, lo que viene a ser la exigencia fundamental del ser humano, «la única obligación», (…)
  • Canarias-Asturias
    continúa el viaje : «(…) Los lugares míticos presentan cuatro características constantes: aislamiento, situación en los límites del mundo, inaccesibilidad y, especialmente para este trabajo, armonía entre la naturaleza y sus habitantes».

esta entrada es continuación de: https://agropolitana.wordpress.com/2021/04/18/recolectores-i-horreos-y-paneras/

fotografías de Ana López, un agradecimiento especial a Guayarmina Díaz Giraldo por su colaboración y valiosa aportación en el tema de las pintaderas.

detalle de la fecha de construcción: panera de Juan (casa Carmina Coto).
detalle de la decoración policromada en la panera de Manolo el maestro
Camín de Mariñes, de Trubia a Sotiello…
detalle de la decoración con cruces en la panera de Juan (casa Carmina Coto).
detalle de la decoración a talla policromada de la panera de Juan (casa Carmina Coto).
detalle de la decoración a talla policromada de la panera de Manolo el maestro
detalle de la decoración a talla policromada de la panera de Juan (casa Carmina Coto).
Guayarmina leyendo un cuentos y mitologías guanches dentro de la panera de Manolo el maestru
apuntes de campo

CAP. 3

Paseo del 8 de mayo

Si el primer encuentro hablábamos de identidad al plural, de su construcción y revisión constante, de la necesidad de no vincularse exclusivamente a una porción de tierra, sino más bien a una cierta forma de sentirse comunidad en lugares y entre personas heterogéneas, de como hórreos y paneras se han convertido en una suerte de iconos del paisaje asturiano, que sin embargo se derrumban y caen, tal y como se derrumban las comunidades campesinas y los paisajes agrarios que crearon a lo largo de los siglos, era bastante lógico emprender un viaje que hiciera de alguna manera ver las similitudes que se pueden esconder entre regiones diversas, los problemas comunes en los que se encuentra nuestro patrimonio y lo que ello dice de nuestra propia sociedad actual. Guayarmina un día me habló de las pintaderas canarias y fue un descubrimiento que quería compartir en este viaje por hórreos y paneras, por la belleza estética de tales pintaderas, por los isomorfismos y recurrencias en motivos decorativos e iconografías con las decoraciones de los hórreos y paneras en Asturias, por la vinculación de un objeto cotidiano con la identidad de una determinada comunidad y también por relacionar hórreos y paneras siempre con un humus cultural más extenso, establecer conexiones, facilitar viajes y horizontes más amplios, cruces e injertos.

[La pintadera] no es el objeto fundamental de estudio, sino que debe serlo la explicación de las sociedades que
generaron este tipo de materiales (…) *

La herramienta ha sido la misma : paseo, caminar, acercarse, entrar en hórreos y paneras gracias a la amabilidad de nuestros vecinos, lápiz y papel en mano para seguir con nuestro archivo frotado. Pero esta vez de tanto en tanto surgía por voz de Guayarmina una leyenda Guanche que introducía las islas Canarias dentro de la penumbra de la panera, y al inicio del viaje, en PACA, mostramos algunos ejemplos de pintaderas, para ir facilitando el vuelo. Para ellos nos hemos apoyado en la *publicación Pintaderas del museo canario, con textos deM.ª del Carmen Cruz de Mercadal, Teresa Delgado Darias, Javier Velasco Vázquez editada en el 2013 por El Museo Canario y DISPONIBLE ON LINE : http://www.elmuseocanario.com/images/documentospdf/pintaderaselmuseocanario.pdf

pintaderas de El Museo canario. fuente: El Museo canario

Hórreos y paneras visitadas:

  • hórreo y panera de casa Manolo El maestro (1861) , aldea de Trubia.
  • hórreos de Beloño (camín de Mariñes)
  • hórreo (1851) y panera (1817) en casa Elena, Sotiello.
  • panera de casa Carmina Coto (Juan),1869. aldea de Trubia.
detalle de la decoración a talla policromada de la panera de Manolo el maestro
Gloria y Rosa haciendo el archivo frotado en el hórreo de casa Elena (Sotiello)

detalle de la panera de Casa Elena en Sotiello.
detalle del hórreo de casa Elena, quintana tradicional en Sotiello

Hórreo y panera (1861) de casa Manolo el maestro, Beloño

panera (1817) y hórreo (1851) de casa Elena, Sotiello.

panera de casa Carmina Coto (Juan) 1869, Trubia.

Recolectores. Hórreos y paneras_ 17 abril, con Virginia López

ser panera_

Los hórreos, cabazos y paneras en Asturias se vacían y derrumban, (aún protegidos por la legislación por su valor artístico y etno-antropológico). Icono de la región y ejemplo de sabiduría, sostenibilidad y funcionalidad arquitectónica, contenedores de cosechas, de culturas, tradiciones y ritos, atesoran el subconsciente de las familias, espacios de socialización para una aldea perdida; son monumento absolutamente contemporáneo: testimonio material y silencioso de una realidad sin resolver, las relaciones campo-ciudad, nuestra relación con el territorio. Su presencia nos alerta de un despojo, de una pérdida: la sostenibilidad y biodiversidad de nuestros paisajes, el carácter sagrado del alimento y los ciclos vitales, la falta de soberanía alimentaria. Su estudio, conservación, y la re-semantización de su significación abren reflexiones de absoluta actualidad en el campo de las ciencias sociales, de la estética, la arquitectura y urbanismo (salvo que sigamos pensando que el pasado es un compartimento estanco que no habitamos y que el progreso debe arrasar, para así ir dando bandazos hacia ninguna parte). v.l. texto para «Habitantes Paisajistas: Tierra Adentro», 2019

LA TIERRA, LO MÁGICO, LA MANO PIENSA, LO POÉTICO, LO FUNCIONAL, LOS EQUILIBRIOS, LA HUELLA, LO SONORO, LOS CUIDADOS, APRENDIZAJES COMPARTIDOS, RESIGNIFICAR, LO VEGETAL, EL UMBRAL, EL CONTACTO, EL VIAJE, LA TÉCNICA, LO INESPERADO, LA TIERRA, ISOMORFISMOS, SER PANERA. SER PAISAJE. 

#RECOLECTORES: Entre abril y mayo documentaremos con fotos y dibujos de la mano de Virginia López, los motivos decorativos pintados y tallados en las paneras y hórreos del entorno. En junio, recolectaremos plantas y cultivos locales que se prensarán y secarán, a través de paseos etnobotánicos colectivos junto a Lorena Lozano (Econodos). Estos materiales servirán para la elaboración de negativos en los talleres de fotografía (cianotipia) sucesivos. Una visita al Muséu del Pueblu d’Asturies servirá para contextualizar nuestras recolecciones y los talleres de agosto «aperos inútiles». El taller de papel con el maestro papelero Juan Barbé nos ayudará a experimentar con papeles artesanos a  partir de fibras vegetales.  

 Fechas. 

17 ABRIL Y 8 MAYO: paseos por hórreos y paneras de Trubia y Veranes con Virginia López. (SÁBADOS de 11.00A 14.00h)
5 JUNIO y 12 JUNIO: paseos etnobotánicos con Lorena Lozano (Econodos) (SÁBADOS de 11.00A 14.00h)

detalle de uno de los pegoyos y muela del hórreo de Casa Fombona, en la aldea de Trubia (Gijón).
El nido, Virginia López. 2011. del libro de artista Leaves. Il Bobolino. Firenze.
Dona arbre, Fina Miralles.
Aunque los motivos que aparecen en estas paneras de mediados del s.XIX tienen un carácter fuertemente decorativo (se relacionan con las tallas y repertorio del arte barroco), siguen manteniendo el carácter apotropaico de los primeros símbolos (rosetas hexapétalas, tetrasqueles, molinillos, serpientes…): las invocaciones religiosas servían a proteger y custodiar la cosecha: la fuente de vida. Ave María Purísima / Sin pecado concevida incisas en dos tablas de la colondra de la panera de casa Sucu en Veranes. Frottage realizado por Marisa Requena durante el paseo y taller del 17 de abril.
la naturaleza ha sido siempre fuente de inspiración porque compartimos el mismo proceso vital, energía, crecimiento y movimiento, traducidos en formas esquemáticas a través de meandros, círculos concéntricos, ondas, formas que son fuerzas vitales. Dibujo copia de la fotografía de Karl Blossfeldt, mostrando la gestación de un helecho.

combat-de-pierres-Claude Cahun-1931-web
Mesa de presentación «recolectores-Agropolitana. 17 abril 2021. Dibujos de Virginia López ( y fotografía de la obra de Fina Miralles).
Virginia López, detalle de la tabla de dibujos Recolectores-Agropolitana (dibujo del Domen de New Grange, Irlanda, II milenio a.C.)
Más dibujos de la mesa Recolectores-Agropolitana. Esta vez desde el neolítico nos vamos a hexapétala tallada en la la piedra: Santa Cristina de lena, iglesia del arte prerrománico asturiano, con iconostasis de periodo visigodo. O a la derecha: rosetón de San Miguel de Lillo (s.IX) que tanto me recuerda los ventanucos de ventilación en las paneras…
betili o menhir en Cerdeña. II milenio a.c. cultura Nuragica.
Giorgio Stacul. «La grande madre. Introduzione all’arte neolitica in Europa». Luca editore.1963. Biblioteca de PACA.
Virginia López, Como mi piel, dibujo para la mesa Recolectores-Agropolitana 17 abril 2021.

CAP. 1

Ser panera

Es emocionante encontrarse con estos seres silenciosos y majestuosos, hórreos y paneras de nuestras aldeas, con sus sombras internas, su sencillez aparente, a veces en contextos de quintanas maravillosas, a pesar de los envites del tiempo, a veces en estado de abandono o con reformas poco afortunadas, otras cuidados y con mimo, están un poco ahí… a la espera, llenos de trastos que son nuestras memorias, individual y colectiva. Una mirada rápida no les hace justicia porque apenas se ve su silueta -tan habitual que no se le da importancia(1). Te acercas y entonces tocas la madera de sus colondras, los restos de pintura que quedan entre las tallas a bisel dignas de retablos barrocos o armarios de casonas señoriales. Queridas este viaje es un encuentro con el buen saber artesano, con un agro y una cultura campesina que ha sido fuente de belleza aunque no se le haya reconocido ni hecho justicia.

Durante los días previos al encuentro del 17 de abril comencé a realizar una serie de dibujos con los que introducir brevemente algunas conexiones posibles para el paseo por las paneras de las aldeas de Trubia y Veranes: isomorfismos, identidades, movimiento, injerto, ser naturaleza, memoria arcaica, lenguaje simbólico, Fina Miralles, cosmocentrismo, sentirse parte de, lo mágico, el saber artesano, la talla, la madera, la piedra, materiales, belleza, arte culto, prerrománico, arte barroco, cultura campesina, hexapétalas, menhir, pegoyos, enraizadas en la tierra, vibración vital, ciclo continuo vida-muerte, luz y sombra, lo misterioso e inaferrable, huella, iconografías …
Entre los dibujos también la fotografía de Fina Miralles «ser arbre» como ejemplo de esa consciencia de ser parte de la naturaleza, del acto de «ponerse en el lugar de» , como animismo necesario para la plena comprensión de lo otro y así incorporarlo.
Ser naturaleza, ser agro, ser panera.

Me interesaba tocar algunas ideas centrales: la noción de identidad, de tiempo y la idea(s) de belleza, ligadas al patrimonio de nuestra arquitectura tradicional agraria y a nuestra relación con la naturaleza.

Identidades complejas. Somos injerto. Todo está en Movimiento.

Como una melodía con variaciones y un bajo continuo que nos ancla, que hace de la presencia una permanencia. Hoy vamos por fragmentos. Y en mitad de todo este vaivén que puede producir vértigo, necesitamos continuidad, ser parte de, dibujar una línea continua que no se interrumpe o se corta. El campo con sus estaciones, con sus cambios en los cultivos, el paisaje es un evento que esta sucediendo siempre, siempre en movimiento. Meandro, laberinto, onda, trisquel, estrella y zigzag…Y hay algo que se mantiene, que se repite con ligeras variaciones. Es la vida.

Lo mismo sucede con la cultura, las identidades o el patrimonio: se están reelaborando constantemente, no es una herencia dada y monolítica, no es un cuerpo estable o estático que procede en bloque del pasado. Quizás ahora todos los cambios son tan rápidos que lo que viene de atrás nos parece algo unitario, formulado, empaquetado, repetido. Pero es solo nuestro relato y mirada, subjetiva, que depende de los contextos de pensamientos, de sucesos, de intereses…Todo relato es parcial, ya nos lo decía Italo Calvino (2). Somos nosotros quienes construimos esos relatos. Sucede no solo con la memoria colectiva, sino también con nuestras mínimas memorias individuales: seleccionamos recuerdos, los componemos, los ordenamos y cada vez hacemos, olvidamos y rehacemos un relato de nuestra vida, verdadero o falso, esas categorías quizás no importen, también lo decía Pessoa, el poeta es un fingidor. Por eso nuestra identidad es compleja y en proceso de formación, siempre practicando injertos (mientras escuchamos, observamos, aprendemos, caminamos….) que nos alimentan y transforman, que pasan a integrarse en nuestra linfa vital regenerada. La identidad es móvil, qué alivio! es múltiple! y no creo que su vínculo con los lugares sea más que aquel de hacernos sentir responsables en nuestro co-habitar cotidiano.

Así que llegados a este punto, este viaje por paneras y hórreos es también una ocasión para componer relatos, relacionarnos con nuestro patrimonio con una punta de poesía y un pellizco de magia, llegando a ellos de muy lejos, porque su presencia es también testimonio de nuestra propia memoria ancestral. La historia, el patrimonio puede reinterpretarse, manipularse (con cuidado y mimo), resignificarse y ampliarse. Todo aquello que nos permita establecer conexiones con nosotros mismos, que nos afecte (y no sentirlo como ajeno o remoto), que nos produzca una vibración vital. Paisaje como piel, porosa. Paisaje resonante. (((())))

notas:

(1) icono socializado: con hórreos y paneras sucede como con otros elementos del patrimonio de cualquier latitud y tiempo, se convierten en iconos identitarios de una cultura y paradójicamente por ello pasan a ser casi inadvertidos, gastada la mirada, por ser imagen habitual de ese pasado consensuado. Un hórreo o un toro de Osborne en el paisaje castellano, arquitectura o llavero, silueta familiar que vemos de rojo al pasar por su lado. (2) sobre el relato: en palabras de Italo Calvino, cada uno se siente autorizado a aislar la historia que decide narrar del conjunto de lo potencialmente narrable, no tiene, por tanto, pretensión de verdad universal.  Es un objeto parcial, nace siempre da forma individual o colectiva, desde la subjetividad o intersubjetividad de quien o quienes lo narran y lo que relata no termina en quien relata, sino que se completa en quienes lo reciben.  A diferencia del discurso, no es un enunciado cerrado y compacto con el que se expresa un pensamiento y con el que se suele querer convencer al otro, unidireccional, que presupone posiciones de poder por parte del enunciador. 

detalle decorativo en la colondra de la panera de casa el Maestro, aldea de Trubia.
«Cuando el temblor del útero realiza toda su descarga (Leyendo a Casilda Rodríguez Bustos)». De Rafael SM Paniagua para las II Jornadas feministas Vaciador 34.2017
Giuseppe di Napoli en «Disegnare e conoscere (la mano, l’occhio, il segno) . Einaudi editore.

Dibujo de Giuseppe Penone. publicado en el catálogo PENONE, a cura di laurent Busine. Electa.
detalle decorativo en la colondra de la panera de casa el Maestro, aldea de Trubia. Entre los motivos decorativos de hórreos y paneras figuran motivos geométricos y astronómicos, ya en los ejemplos documentados más antiguos (hórreos del estilo Villaviciosa): círculos, zig zag, discos, molinetes, rosetas (tetrapétalas, hexapétalas) y trisqueles, todos ellos alusivos al movimiento, a lo astral y solar, a la buena suerte y protección. También aparecen motivos florales, orgánicos, formas ondulantes, fluidas… dentro de un repertorio que ya en las paneras que visitamos en Veranes y Trubia (del s.XIX y pertenecientes al conocido estilo Carreño), se relaciona con el arte barroco, y a la función simbólica se suma cada vez más una función meramente decorativa y de prestigio social. En este juego de relaciones un poco heterodoxas, me parecía interesante bucear en estos signos y formas como fuerzas vitales, que se relacionan con lo telúrico, lo subterráneo, la fertilidad y la protección, en una suerte de vibración vital que va más allá de lo femenino, sino que constituye la energía vital de todo lo viviente, de todo ser vivo conectado con la naturaleza. Fuerzas representadas ya desde el arte neolítico, en ese periodo en el que el ser humano empezó a practicar la agricultura y preocuparse por los cielos y misterios de la naturaleza que afectaban a su supervivencia. Ese periodo, el de la revolución neolítica, en el que vida y muerte constituían un ciclo continuo de emerger y volver a la tierra, donde los ritos fúnebres tenían tanta importancia porque eran la manera de asegurar la vuelta a la tierra y que el ciclo no se interrumpiese. Cuando éramos cuerpos que nos sabíamos Naturaleza.

Arraigadas a la tierra, cosmocentrismo y memoria arcaica.

Desde el 2013 vivo frente (a veces debajo, a veces dentro) a la panera de Casa Antonino. Y desde hace unos 3 años creo, he desayunado con Fina Miralles plantada en un campo, dona arbre, (fotografía que tenía en la cocina y a la que en primavera acariciaba fugazmente un arco iris mañanero, cuando el sol se deshacía a través de un espejo). Por eso quizás, ser panera, igual que Fina probaba a ser árbol. Ambas arraigadas a la tierra, ambas plantadas, ambas cuerpos que se saben naturaleza. Recientemente, con motivo de su exposición en el MACBA, leía el maravilloso texto de Tamara Díaz Bringas que forma parte del catálogo: Ser parte (contra una pedagogía de la exterioridad) del que entresaco algunos fragmentos por su conexión con el tema que nos ocupa:

«La relación de exterioridad con la naturaleza constituye la condición para la apropiación/explotación que está a la base del paradigma occidental del crecimiento sin límite, es decir del desarrollo«. Rita Segato

«La visión cósmica de la vida es estar conectado con el entorno, todo el entorno tiene vida (y) adquiere un valor sagrado (…). La espiritualidad nace de esta visión y concepción con la que todos los seres de la madre naturaleza tienen vida y se interrelacionan». Primera Cumbre de Mujeres Indígenas de América.

Hórreos y paneras languidecen, como aperos inútiles de una sociedad que ha perdido su conexión con la naturaleza, con el campo y la agricultura. No es solo que ya no parezcan tener utilidad como cajas recolectoras de cosecha en un campo cada vez más abandonado o industrializado, explotado, sino que tampoco parecen ser capaces de comunicar todos los valores, visiones, ritos y universo simbólico que contienen. Porque nosotros no sabemos escuchar, ni adentrarnos ya en una memoria arcaica que nos acompaña en lo más profundo de nuestra historia personal y colectiva, biológica y afectiva. Por eso creo que son seres vivos, como todo objeto resonante que animamos con nuestras experiencias, anhelos, deseos. Seres deseosos de susurrarnos historias si les damos tiempo y nos acercamos. Historias que son linfas poderosas, que hablan de interconexión, de comparticipación, del ciclo continuo que es la vida y la muerte. Ser panera, como animismo (conocer, personificar), como ejercicio de fusión e interiorización, frente al antropocentrismo y la sordera, tomar el punto de vista de lo que es preciso conocer o re-conocer, plantarse, ser pegoyo, o menhir. Ser panera.

Lo que somos hoy es una suma de cambios que se pierde en el origen de los tiempos…sabíais que nuestro ojo contiene el ojo de un calamar o de una serpiente? Recuerdo mi sorpresa cuando hace años leía a Giuseppe di Napoli en «Disegnare e conoscere (la mano, l’occhio, il segno)». Nos recordaba como nuestro ojo, por ejemplo, es el resultado de una evolución bilógica que ha ido afinándose según las necesidades del contexto, pero siempre englobando el primer ojo y las evoluciones siguientes. Así que aquí estamos heredando el ojo del calamar y manteniendo todavía hoy, la mirada periférica, esa del depredador, la función más ancestral que nos alerta del movimiento también en la oscuridad. Quienes dibujamos, entre otras profesiones, ejercitamos ese mirar periférico, esos ojos heredados de nuestro pasado evolutivo, a pesar que cada vez más se nos exija el ojo funcional de nuestros días, todo visión central, perdiendo profundidad de campo y potencialidad de visión en nuestro mirar cotidiano. Lo mismo pasa con nuestra mente y cerebro, con nuestra memoria. Ahí estaba Jung recordándonos la importancia de explorar el símbolo, porque en esos momentos nuestra mente se relaciona con ideas que están más allá de las capacidades racionales. Nos conecta con nuestra memoria arcaica, con el límite de la certeza, entramos en contacto con las zonas de sombra (como la panera que es pura penumbra interior, un viaje al interno de nuestra psique profunda), esas en las que habita todavía, desoída, la mente originaria, que ha sido expulsada por la mente consciente para denominarla inconsciente.

Así el viaje por hórreos y paneras, ser panera, es reivindicar lo periférico, el inconsciente, lo simbólico, nuestra conexión ancestral con el cosmos.

Gloria y Rosi Pintueles en la panera de Sotiello (casa Elena)
Frottage realizado por Marisa Requena, panera de casa Sucu.

cap.2

El encuentro con la belleza y archivo frotado

paseo 17 abril 2021

Iniciamos el paseo para centrarnos en los motivos decorativos tallados y pintados en una selección de tres paneras de estilo Carreño en las aldeas de Trubia y Veranes (Cenero, Gijón): panera de Casa Pereda, panera de Casa Sucu, hórreo y panera de casa Miguel. Observar, acercarse, tocar, conocer, aprender, valorar … dibujar. El dibujo requiere atención, tiempo, observación, es menos instantáno que el click en la cámara del teléfono.

continúahttps://agropolitana.wordpress.com/2021/05/09/recolectores-horreos-y-paneras_-8-mayo-con-virginia-lopez/

Frottage realizado por Ängeles

Panera de casa Pereda, 1856 (aldea de Trubia, Cenero.Gijón)

panorámica y detalle de la decoración tallada y con policromía original de la panera de Casa Pereda, datada en 1856, estilo Carreño. aldea de Trubia.

Panera de casa Sucu, 1818 (aldea de Veranes, Cenero. Gijón)

Panera (1889) y hórreo (1902) de casa Miguel (aldea de Trubia, Cenero. Gijón)

bibliografía relacionada:

Pitos y Flautas I-10 de abril 2021

De la mano de Daniel Franco y Fernando Oyágüez exploraremos en diferentes sesiones las posibilidades sonoras de nuestro aparato fonador buscando pautas y relaciones con el movimiento, el espacio, ahondando en el paisaje interno del hecho corporal y sus vinculaciones emocionales y afectivas. Un paso más allá abarcaremos la formación de las palabras y los relatos, comprendiéndolos en acciones y recorridos que nos permitan realizar partituras o protocolos generadores de nuevas acciones y significados.
Por otra senda, esta vez valiéndonos de objetos comunes y prestando atención a sus sonoridades conformaremos con ellos instrumentos o reclamos que amplíen el ámbito de la comunicación, la escucha, la espera y el encuentro, más allá del habla familiar, incluso de lo humano, a un secreto del animal o del viviente.
Con las ideas surgidas y los materiales registrados en diversos soportes, el grupo pensará el formato para una intervención final en los espacios de LABoral Centro de Arte.

 Fechas. 10 ABRIL- 24 ABRIL- 15 MAYO – 29 MAYO – 19 JUNIO – 26 JUNIO. (SÁBADOS de 11.00A 14.00h)

«Si, como se apuntaba ut supra, la panera conserva condensado el paisaje como la memoria, solo que hoy, hasta tal punto desposeída, recrudecería su función tácita como subconsciente de cada familia, ¿cómo acceder a ella y qué relieve encaja con la llave cambiante para tales relatos y secretos y reticencias? ¿Basta con acotar la escucha, con reducir la emisión, con soslayar los contenidos, suspender los aspectos semánticos e ir hacia lo audible, encaminarse hacia lo fónico, virando hacia el modo en que el cuerpo produce los sonidos, su intención, el lugar desde el que quieren brotarnos? Accidentes sonoros que insisten desde esos lugares en que están impresos con obsesión; o que se encuentran en cada caso fundidos en un saber práctico, encarnado de afectos y emociones; o que en las configuraciones y acciones de su emisión se despliegan, a la vez que se repliegan por lo habitual de tales requerimientos. Capacidades que, sin necesidad de un contenido inteligible aún, ya desbordan en sí mismas de otro sentido como una marca ancestral, una transmisión de enseñanzas sutiles, de mensajes que nos remiten también, si se quiere, más allá de lo familiar, incluso de lo humano, a un secreto del animal, del viviente, del ser»

Daniel Franco

Encuentro Pitos y flautas 10 abril 2021

DESEO FONEMAS Y ONOMATOPEYAS

Propuestas para explorar las posibilidades sonoras de nuestro aparato fonador buscando pautas y relaciones con el movimiento, el espacio, ahondando en el paisaje interno del hecho corporal y sus vinculaciones emocionales y afectivas. 

Toma de decisiones que se pone en marcha antes de que nuestra voluntad sea propia y manifiestan insistente su carga de inconsciente. ¿Podemos adquirir ciertas destrezas para observar estos movimientos e intenciones y deslizarnos entre ellos?

Daniel Franco

Momentos del primer encuentro:
Aquí os resultará como un cine mudo, al publicar las imágenes notamos que están como faltas de algo… acostumbrados a privilegiar lo visual, sin embargo, lo que realmente exploramos gracias a Daniel Franco y Fernando Oyágüez es la sonoridad, la escucha, nuestros afectos y deseos, nuestros cuerpos y movimientos, los recuerdos, nuestro aparato fonador, sonidos más allá del lenguaje consueto con los que conversar, pendientes de los ritmos del otro, perdiendo poco a poco el pudor porque jugar es la forma más preciosa de aprender, quizás la única. 

#losonoro #imagenmuda #cuerposfonadores #deseo #ritmocompartido #escucha #lenguajeperiférico #paneras #talleres #homoludens

Empezar por la tierra. La isatis tinctoria o hierba pastel. (I)

#agropolitana2021 inicia aquí, en la rica tierra! 

I. Empezamos por la tierra: sembrando isatis tinctorea, planta de la que se extrae el color azul pastel para el teñido de tejidos, gracias a nuestro maestro tintor Massimo Baldini (Tintúra). En diferentes encuentros junto a Virginia López aprenderemos el proceso de extracción del pigmento a partir de las hojas de isatis y haremos talleres de tintura . El objetivo final: la creación colectiva de una pieza artística, una colcha-vestido compuesta por fragmentos realizados por cada participante. Esta pieza se nutrirá de las recolecciones efectuadas a lo largo de los próximos meses que formarán parte del estampado final (flora y motivos iconográficos, memorias, sugestiones) a través de talleres de fotografía con la técnica de la cianotipia . Vestidos celestes-mantos florales, cobijo azul animado por nuestros cuerpos e historias. 

otra pasadita esta vez con el motocultor para dejarlo bien homogéneo
pigmento azul pastel, extraído a partir de las hojas de Isatis tinctoria. Es un proceso complejo que aprenderemos a lo largo de los encuentros de Agropolitana, gracias a la colaboración de expertos en la materia.

tierra preparada para el cultivo de isatis en PACA(gracias a nuestros vecinos Jose Manuel y su hermano Laureano que nos han ayudado con la primera pasada del tractor), marzo 2021.

cap. I

Isatis Tinctoria o hierba pastel

ISATIS TINCTOREA
estas son sus semillas, conseguidas en gran cantidad gracias a Massimo Baldini de A_Tintúra, quien la cultiva desde hace años en grandes extensiones en Italia dentro de su proyecto de investigación y empresa de economía circular Tintúra.

La isatis es una planta rústica, por tanto, de fácil cultivo y adaptación al terreno y temperaturas. Os contaremos todos los detalles de su cultivo, historia y usos.
¿Por qué? Además de ser hermosa y contener tantas historias ligadas a la artesanía y a la historia del arte y de los colores, tenemos una motivación que tiene que ver con la reintroducción de otros cultivos sostenibles que permitan la diversificación agrícola, al tiempo que son útiles en otros ámbitos de la producción, como (en este caso) el sector cosmético, en los sectores de bioconstrucción y textil. El redescubrimiento de especies vegetales aptas para la producción de tintes naturales, que se adaptan a las condiciones climáticas de los territorios interesados, permite la puesta en valor incluso de áreas no aptas para cultivos clásicos, y representa una alternativa válida y novedosa para las explotaciones agrícolas. Cultivos «sin alimentos» para diversificar la producción destinada a mercados no agrícolas.

La hierba pastel o isatis tinctoria y su azul han vuelto a la atención de un comercio más atento al redescubrimiento de materiales y técnicas tradicionales, lejos de las producciones masivas y más cercano a una artesanía que ha optado por mantener vivas técnicas y colores que forman parte de nuestro patrimonio cultural .

cap.II.27 marzo: Siembra colectiva de Isatis Tinctoria en PACA. Presentación del proyecto, siembra y pincheo.

cap.III. colabora en el proyecto:

Massimo Baldini y los secretos de la tintura a guado

Os presentamos a Massimo Baldini, maestro tintor, responsable de A_Tintúra , quien nos ha suministrado las semillas de isatis tinctoria o hierba pastel, y nos acompañará online en el proceso y técnicas de extracción del pigmento a partir de las hojas de esta planta tintórea.
Ha iniciado en los años 90 la experimentación, estudio y recuperación de las antiguas técnicas de tintura a partir de colores vegetales, en el 2000 consigue la recuperación de todo el ciclo de producción de la isatis tinctoria extrayendo el azul pastel y en el 2008 alcanza una mayor escala dentro del proyecto de investigación industrial P.O.R._MARCHE «introduzione dei coloranti naturali nel settore tessile/abbigliamento marchigiano», programa financiado por la Regione Marche gracias a fondos europeos y en colaboración con una vasta red de Universidades italianas.

@A_Tintúra: un proyecto para promover nuevas sensibilidades, crear relaciones y conexiones entre pasado y presente, entre cultura y manufactura, entre economía y medio ambiente a través de la puesta en valor de un network en torno al color y los tintes vegetales, capaz de catalizar y al mismo tiempo redistribuir habilidades e información. Es un laboratorio de investigación sobre la extracción de pigmentos de origen vegetal, un lugar de exposición, divulgación y acogida con una importante colección botánica especializada en plantas tintóreas.

cap.IV

un poco de Historia

El cultivo de la isatis o hierba pastel se convierte en uno de los negocios más rentables de finales de la Edad Media. Territorios como la zona di Tolousse, Carcassonne, el Languedoc, las zonas del Montefeltro y di Gualdo Tadino se convierten en centros de producción y comercio de pasta de guado lista para ser utilizada como colorante. 
En el siglo XV las plantas y hierbas aromáticas tenían un papel muy importante porque se utilizaban en la cocina, en la medicina para preparar remedios y pociones y en el teñido de tejidos.
El manto azul de la Virgen, símbolo de pureza y virtud transforma la percepción del color entre las clases más nobles y el azul pastel se extiende entre las vestimentas de los protagonistas de la vida renacentista, tal y como queda recogido en los frescos de la época, un claro ejemplo: las infinitas tonalidades de azul presentes en las obras de Piero della Francesca, no es casualidad que su padre Piero Benedetto de ‘Franceschi comercializara el guado, cultivado en las vastas propiedades de la familia cerca de Sansepolcro.
La solidez del color está comprobada por los tapices medievales que han llegado hasta nosotros.
Hasta fines del s. XVI, con la llegada del índigo, el isatis o hierba pastel era la única fuente de tintura azul en Europa.
Imágenes de Piero della Francesca: La Madonna del parto en Sansepolcro y leggenda della vera Croce en Arezzo. Una maravilla siempre..
En parte también por Piero cultivaremos la #isatis …
#delaplantaelcolor #recuperarsaberes #plantastintóreas #poéticadelazul #historiadelcolor

«la idea surgió en realidad hace un par de años, en la última edición de Habitantes Paisajistas que giraba en torno a hórreos y paneras y se hablaba ya de los usos habitacionales, usos que siempre tuvieron porque no hay casi hórreo o panera que todavía no conserve una cama dentro. Me fijé en las hermosas telas que cubrían los viejos colchones de lana, me rondaba la idea de hacer una tela cuyos motivos decorativos aludiesen a los paisajes que habitan dentro y entorno a estas cajas recolectoras (plantas, cultivos), así como a los motivos que decoran sus liños y colondras relacionadas en parte con un universo simbólico ligado a la tierra, los astros, los misterios de la naturaleza y el deseo de protección. Hice una primera prueba. Se juntó la “Madonna del Parto” de Piero della Francesca, con su manto protector azul, y de todo eso sale la historia de la colcha-vestido…
Haremos talleres de tintura a partir de la isatis tinctirea (planta de la que se extrae el color azul pastel) sembrada en PACA el pasado 27 de marzo; azules también serán las cianotipias que realizaremos sobre tejidos a partir de los paseos que estamos realizando (“Recolectores”: recolección de motivos iconográficos presentes en las paneras y hórreos de Trubia y Veranes, y recolección de plantas durante los paseos etnobotánicos con Lorena Lozano). Uniremos los fragmentos realizados por las personas que participen en los talleres, durante una serie de filandones de cosido en agosto, como no, debajo de la panera, espacio tradicional de socialización. El resultado será un gran manto colectivo, animado por las historias, afectos, recolecciones y conocimientos que cada uno vaya aportando en el proceso».
v.l.

isatis tinctoria o hierba pastel en PACA , 19 de mayo 2021. Sembrada el 30 de abril (siembra directa en riegos con interfila de 50 cm aprox).

19 MAYO
limpiando hierbas unos cuantos días
10 JUNIO!! qué velocidad !
NO OS LO CREERÉIS PERO EN ASTURIAS EL VERGEL SE MULTIPLICA… foto que me hizo Gloria Pintueles el 3 de julio….
detalle de hojita de Indigofera persicaria seca en la planta. Azul !!!! 15 DE JULIO
19 mayo
27 MAYO
la huerta tintórea una vez limpia el 10 JUNIO
3 JULIO
ISATIS TINCTORIA EL 15 DE JULIO: CUANDO HAY ALGUNAS HOJAS CON TOQUES AZULADOS Y EN GENERAL SON GRANDES, ESTÁ MADURA PPARA SU RECOLECCIÓN. Mejor recolectar en la mañana antes de que sufra el calor del día.
Hay que mantener la tierra limpia de plantas o hierbas.
finales de mayo, días de limpieza
3 JULIO. Foto de Ana López
ISATIS TINCTORIA EL 15 JULIO

Cap.V

cultivo de isatis en PACA

guía al cultivo: Es una planta rústica, por tanto, de fácil cultivo y adaptación al terreno y temperaturas. Las raíces llegarán a tener unos 30-40 cm. Se puede hacer siembra directa en tierra entre finales de febrero-finales de marzo* (una vez que no haya riesgo de heladas) y teniendo en cuenta:

1.que estas semillas no tienen el porcentaje de germinación del 95 % de las “industriales”, por tanto, siempre usar más semillas para tener ese margen (de hecho, Massimo Baldini nos envió 200 gr más por ese motivo, unos 500gr para los 200m2 de terreno preparado en PACA para la siembra de hierba pastel. Proporciones aproximadas : 150gr de semillas para 100m2 terreno, 300gr/200m2 …)

2. Desde la siembra hacen falta 90-100 días (3 meses) para realizar la primera recogida óptima, y lo óptimo para hacer la primera recogida sería junio, por eso ideal es sembrar a finales de marzo. Si la primera recogida fuera en agosto, sería un problema, pues no habría tiempo para hacer las 3 recogidas posibles (una vez cortadas las hojas cada 30 días recrece y se puede hacer otra recogida, por ejemplo: 3 recogidas en junio, julio y agosto).

*TODO ESTO DEPENDE DEL CLIMA Y LATITUD. Nosotros hemos hecho la primera siembra directa el 27 de marzo, hubo un problema con las semillas, quizás eran demasiado viejas, lo ideal es que sean del año anterior. Volvimos a sembrar a finales de abril, viendo que de la primera siembra no germinaba nada. Esta vez en menos de 1o días ya estaban GERMINANDO!!! QUIZÁS AYUDARON UNAS CONDICIONES METEO FAVORABLES PARA LA GERMINACIÓN: la noche anterior a la siembra había llovido, la tierra estaba húmeda y ya estaba rastrillada y plana en precedencia. Siguieron días de finas lluvias, humedad alta y días de sol, todo se alternaba de forma armónica y con temperaturas templadas.

3. las semillas se colocan a 0,5 cm de profundidad, con un velo de tierra encima (es muy en superficie, pero los 0,5 cm sirven para evitar que los pájaros se coman las semillas!).

4. la germinación se realiza a 2-3grados C MINimo, 5¨C para el crecimiento de la planta (en 12-20 días inicia a germinar), y en general una temperatura entre 10-12¨C es ideal.  Si están a 20¨C entonces es mucho más rápido claro (en invernadero, en el caso de hacer semilleros).

-Se puede hacer en semilleros, en ese caso aconseja:

1.utilizar los semilleros de germinación blanco que usan los viveros de hortalizas industriales (unos 6 € cada bandeja), ya que estos contienen 100-150 agujeros por cada plancha y resultan más prácticos, de cara al trasplante, ya que no va la planta a raíz desnuda (semillero en lecho de tierra tipo las cebollas) sino con su porción de tierra. En el caso de los viveros industriales estas bandejas de germinación las suelen tirar al finalizar el día y por tanto quizás es fácil obtenerlos gratis…

2. en cada agujero colocar 3 semillas para asegurar la germinación.

3. valen las mismas temperaturas, considerando que 12 grados es una temperatura ideal de germinación y de crecimiento, si llega a 15-20 grados genial y más rápido el proceso.

4. la profundidad valen los 0,5 cm , máximo 1 cm bajo tierra, siempre cubiertas de tierra y manteniendo siempre húmedos los semilleros. En esta fase de germinación no quieren luz directa.

5. El momento de trasplantar las plántulas a la tierra se valorará viendo que la plántula esté fuerte y no haya desarrollado excesivamente las raíces, MÍNIMO 1 mes desde que se hace el semillero. Min 15 días hasta la germinación.

Con Guayarmina limpiando el huerto tintóreo con indigofera persicaria e isatist tinctoria: 15 JULIO
INDIGOFERA PERSICARIA EL 15 DE JULIO

estamos listos para iniciar la tintura!

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next step: dyeing!

próxima entrada: recolección y tintura

Links a experiencias realizadas con el cultivo de la isatis o hierba pastel y procesos de tintura:

sentir el espacio

hórreos, paneras y #subconsciente#oscuridadgerminal, memorias, relatos, #presencias y pervivencias.

#colaboradores #sentirelespacio (I)

paseo por Cenero, (de Beloño al embalse de San Andrés de los Tacones)

Ayer estuvimos de paseo con Fernando Oyágüez y Daniel Franco, colaboradores del proyecto, para ir fijando localizaciones de algunos de los encuentros y talleres, sentir el espacio, observar, caminar, encontrarnos con vecinos y conocer algunos hórreos y paneras que también serán, no sólo objeto de reflexión sonora sino también espacios para los encuentros, talleres y momentos de creación artística compartida. Espacios interesantes de este entorno periurbano, rururbano, frágil e híbrido, entre lo urbano y lo rural, donde conviven especies en un entorno antropizado y marcado fuertemente por décadas de industrialización. 

Cenero, 1 de marzo 2021

#paisajesonoro #avesmigratorias #convivencia #especies #observación #embalse #escucha #residuos #márgenes 

*relacionado con el embalse de San Andrés de los Tacones y la percepción sonora:

Hay aguas que brotan alegres, primaverales, claras, ríos, cascadas, fuentes, sublimes con olor a mar y marejadas, aguas vivaces, enérgicas. Pero ¿cómo suenan las aguas silenciosas depósito de nuestras memorias? Parece que incluso con hidrófonos, es necesario un cierto ímpetu en las aguas, cierto movimiento y energía. Necesitan aguas activas, rumorosas. ¿Qué tipo de instrumentos o tecnologías podrían hacer audibles esas aguas de mis rèveries? Esas aguas casi mudas, suspendidas, la sensación de inmersión acuosa profunda y densa.  ¿Cómo representar el silencio a través de la fonografía? O a través del sonido?

Otra cuestión que se abría respondía a la representación a través del sonido de la cualidad de las aguas. Dice el refrán que cuando el río suena agua lleva, pero hoy, además del problema cuantitativo (más audible y registrable), hay un gran problema cualitativo. Junto a casa pasa un riachuelo y durante el invierno, cuando aumenta su caudal, pasando entre piedras y frondas, suena constante y delicadamente. He grabado su sonido para la instalación Reverie vivino alle acque. Lo que no se percibe a través del registro sonoro es la espuma producida por tensioactivos, el olor a hidrocarburos. Quizás habría tenido que estar aquí hace 20 años, cuando, según me cuentan mis vecinos, el arroyo estaba habitado por cangrejos de río, peces y un concierto de ranas acompañaba el correr pausado de sus aguas. Quizás esta diferencia en el paisaje sonoro del Arroyo de Veranes (arroyo de la Fuente del Noval), habría podido mostrar, en parte, la enfermedad letal de sus aguas…. [seguir leyendo y audios]: Cuando el ría suena… (virginia lópez, Habitantes Paisajistas 2017)

Proyecto

Hacia una ciudadanía agropolitana es el título de un programa de actividades participativas y creativas en torno a la panera y al hórreo, elementos principales, físicos y simbólicos del proyecto. 

Su objetivo es estrechar los vínculos entre las zonas rurales y urbanas del concejo de Gijón a través de una serie de acciones artísticas, paisajísticas y experienciales en los alrededores de las aldeas de Trubia y Veranes. El proyecto mezcla pedagogía, práctica artística y saberes rurales tradicionales con maneras de hacer y colaborar, desde la creación contemporánea. 


El objetivo es crear experiencias comunitarias y transversales de aprendizaje que favorezcan lazos afectivos e intelectuales de la comunidad local con el territorio. Entre todos los participantes se plantea una relectura de los saberes campesinos, poniendo en valor su potencial transformador, para un modelo de ciudad más participativo, eco-responsable e inclusivo. Para ello, involucramos a las personas poseedoras de este conocimiento, poniéndolas en relación con habitantes de zonas urbanas a través de acciones artísticas experimentales. 

Hacia una ciudadanía agropolitana es la continuación y ampliación de la última edición de «Habitantes Paisajistas» un proyecto de Virginia López en colaboración con el museo Villa Romana de Veranes que en la edición 2019 se centró en la exploración y resementización de hórreos y paneras en el entorno de Cenero. Desde el 2014 Virginia López es la responsable de PACA_ProyectosArtísticos Casa Antonino, un espacio de creación artística con programas de residencias internacionales orientada a la comunidad y al lugar.


No se trata tanto de crear “piezas”, como facilitar en el “hacer”, la activación de procesos de interrogación e integración en varias direcciones: creación artística- mediación, saberes formales-informales, modernidad-tradición, agro-cultura, creación-investigación, intelecto- sentimiento. El proyecto artístico se entiende aquí como dispositivo relacional y pedagógico.

Se usarán metodologías propias de la cultura agrícola tradicional:
FILANDÓN Y RECIPROCIDAD entre artistas y comunidad local
“ANDECHA”  trabajo compartido TIEMPOS LARGOS Y REPETITIVOS relacionando procesos creativos y ciclos de la agricultura y naturaleza MANUALIDAD, saber artesano, la memoria y honestidad de los materiales tradicionales en combinaciones inesperadas.

 A través de procesos de aprendizaje compartidos se pondrá en valor la observación, los materiales, la manualidad, el error como oportunidad o los cuidados.

El objetivo es experimentar las propias capacidades sin necesidad de buscar la perfección y cuestionar el concepto de innovación, entendido aquí como reactivación, resonancia  y resignificación.  

Las diferentes fases que irán conformando el proyecto serán registradas audiovisualmente y formarán parte de la exposición final en LABoral Centro de Arte, junto a las piezas realizadas conjuntamente.

La propuesta actual forma parte de una línea de trabajo de LABoral Centro de Arte titulada Reset Rural, que quiere contribuir a la creación colectiva de nuevas dinámicas colaborativas entre cultivo y cultura, entre el campo y la ciudad, en línea con los objetivos de la Agenda 2030.

Puntos de partida:


Tanto las áreas rurales periurbanas como los entornos urbanos periféricos, amenazados por diversos factores de vulnerabilidad social, se ven como territorios irrelevantes en el imaginario común, que atribuye exclusivamente a los espacios urbanos centrales un valor de progreso económico, social y cultural. La tendencia urbano-céntrica produce una brecha en el acceso a la cultura de los entornos rurales que desemboca en graves desigualdades territoriales, desvalorización social o pérdida de poder. Por otro lado, los valores y saberes de las culturas campesinas han sido históricamente ignorados y relegados.  

Los hórreos, cabazos y paneras en Asturias se vacían y derrumban, (aún protegidos por la legislación por su valor artístico y etno-antropológico). Icono de la región y ejemplo de sabiduría, sostenibilidad y funcionalidad arquitectónica, contenedores de cosechas, de culturas, tradiciones y ritos, atesoran el subconsciente de las familias, espacios de socialización para una aldea perdida; son monumento absolutamente contemporáneo: testimonio material y silencioso de una realidad sin resolver, las relaciones campo-ciudad, nuestra relación con el territorio. Su presencia nos alerta de un despojo, de una pérdida: la sostenibilidad y biodiversidad de nuestros paisajes, el carácter sagrado del alimento y los ciclos vitales, la falta de soberanía alimentaria. Su estudio, conservación, y la resemantización de su significación abren reflexiones de absoluta actualidad en el campo de las ciencias sociales, de la estética, la arquitectura y urbanismo (salvo que sigamos pensando que el pasado es un compartimento estanco que no habitamos y que el progreso debe arrasar, para así ir dando bandazos hacia ninguna parte).

Hacia una ciudadanía agropolitana es la continuación y ampliación de la última edición de «Habitantes Paisajistas» un proyecto de Virginia López en colaboración con el museo Villa Romana de Veranes que en la edición 2019 se centró en la exploración y resementización de hórreos y paneras en el entorno de Cenero. Desde el 2014 Virginia López es la responsable de PACA_ProyectosArtísticos Casa Antonino, un espacio de creación artística con programas de residencias internacionales orientada a la comunidad y al lugar.

LA TIERRA, LO MÁGICO, LA MANO PIENSA, LO POÉTICO, LO FUNCIONAL, LOS EQUILIBRIOS, LA HUELLA, LO SONORO, LOS CUIDADOS,

APRENDIZAJES COMPARTIDOS, RESIGNIFICAR, LO VEGETAL, EL UMBRAL, EL CONTACTO, LA TÉCNICA, LO INESPERADO. 

No se trata tanto de crear “piezas”, como facilitar en el “hacer”, la activación de procesos de interrogación e integración en varias direcciones: creación artística- mediación, saberes formales-informales, modernidad-tradición, agro-cultura, creación-investigación, intelecto- sentimiento. El proyecto artístico se entiende aquí como dispositivo relacional y pedagógico.

quien siembra recoge! Art for Change 2020 La Caixa: proyecto seleccionado

qué alegría: hacia una ciudadanía agropolitana ha sido seleccionado en la convocatoria de «ART FOR CHANGE» de la Fundación La Caixa. Un proyecto en colaboración con LABoral Centro de Arte y Creación Industrial dentro del programa RESET-RURAL .

https://fundacionlacaixa.org/es/art-for-change-2020-proyecto-hacia-una-ciudadania-agropolitana

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